Infecciones
por bacterias u hongos. Sustancias
tóxicas. Medicamentos. Alcohol.
Autoinmune,
en la que por alteración en el sistema inmunológico (de defensa)
el
propio organismo produce sustancias
(anticuerpos) que causan inflamación
del
hígado. Acumulación
de grasa en el hígado (esteatosis),
en personas con obesidad, y otras enfermedades
del metabolismo como la diabetes y colesterol alto. En algunas personas
la esteatosis puede llevar a la inflamación
del hígado (esteatohepatitis).
Cuando
la hepatitis es aguda la enfermedad
se resuelve en menos de seis meses, generalmente en pocos
días (hepatitis A, hepatitis E, alcohol, medicamentos y sustancias
tóxicas). Sin embargo, existe la hepatitis crónicaen la que el hígado está inflamado persistentemente (más
de seis meses); la mayoría de las veces no hay síntomas, y
con el tiempo puede causarcirrosis(hígado pequeño con pérdida de sus funciones) si no se
detecta y trata oportunamente (hepatitis por virus de la hepatitis
B, por virus de la hepatitis C, hepatitis autoinmune y esteatohepatitis).
En muchos casos la falta de funcionamiento
del hígado lleva a pérdida de la función en otros órganos
como el cerebro y riñones.
En muchos casos la falta de funcionamiento del hígado (cirrosis)
lleva a pérdida de la función en otros órganos como el cerebro y
riñones. Las hepatitis crónicas conllevan
riesgo de cáncer del hígado.
Las hepatitis crónicas conllevan
riesgo de cáncer del hígado.
Afortunadamente,
en la actualidad es posible prevenir
algunos tipos de hepatitis mediante vacunas (hepatitis A y
hepatitis B) y modificando factores de riesgo. También es
posible detectar a tiempo y
tratar las hepatitis crónicas para evitar que el daño
del hígado continúe.
Es posible detectar a tiempo
y tratar las hepatitis crónicas para evitar que el daño
del hígado continúe.
Las pruebas para hepatitis deben practicarse
en personas con factores de riesgo
para la enfermedad: es decir, si se ha recibido transfusión de sangre,
plasma, plaquetas o albúmina antes de 1992, si se sospecha que se
recibió algún producto derivado de la sangre por una cirugía practicada
antes de esa fecha, si se han hecho tatuajes o perforaciones, si
se han tenido relaciones sexuales de riesgo, si se han consumido
alimentos o agua contaminados o si se es obeso.